Archivos en la categoría "Pagani"
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Publicado por Rubén el 15 de abril de 2008 |

París, la ciudad de la luz y del glamour. Sus calles están pobladas de suntuosas berlinas de superlujo y como no, de superdeportivos extremos, como los que nos deparan en el siguiente vídeo. Los chicos de Top Gear tienen por misión tratar de salir de un parking parisino a bordo de tres superdeportivos: el Pagani Zonda, el Ford GT y el Ferrari F430 Spyder.
Como vas a ver, lo que podrías pensar que es una tarea fácil se convierte en una maniobra imposible si juntamos la palabra superdeportivo y parking de un hotel parisino con siglos de antigüedad. Es un vídeo en tono de humor, traducido y subtitulado como siempre por Caine.
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Publicado por Rubén el 4 de abril de 2008 |

Pena, abatimiento, aflicción, congoja, consternación, desconsuelo, desolación, tristeza, sufrimiento… y podría seguir. Así es como me siento al ver estas imágenes de un Pagani Zonda destrozado, con las lágrimas a punto de aflorar, bueno, puede que esté exagerando un poco.
Lo cierto es que es terrible que uno de los mejores y más exclusivos superdeportivos del mundo termine sus días de esta manera. Su motor era un 12 cilindros en V de origen Mercedes que entregaba 600 cv. Al menos el volante se ha salvado de la quema, y podrá guardarse como recuerdo de lo que fue semejante obra de arte cuando aún estaba con vida. A continuación tienes más fotos del cadáver del Zonda.
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Publicado por Rubén el 1 de marzo de 2008 |

Rolex se asocia con el lujo, la exclusividad y la competición, y eso lo saben muy bien sus publicistas, y qué mejor manera de anunciar su gama masculina que con un Pagani Zonda F Roadster. Este modelo es la máxima expresión de la deportividad y la exclusividad, ya que con su motor Mercedes AMG 7.3 litros de 641 CV es el coche que ostenta el récord de Nurburgring y su producción está limitada a apenas una decena de unidades.
El Pagani recorre los lugares más emblemáticos de la capital italiana, el Coliseo incluído, a un ritmo frenético, esquivando al resto del tráfico y convirtiéndose en el rey de las calles para acabar llegando a una gasolinera donde le esperará una exultante italiana.
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